22/11/2016

Becario de Doble Oportunidad quiere su propio taller de reparación de computadoras

Su historia cambió cuando, a través de una radio local, escuchó la convocatoria de la Beca Doble Oportunidad, que permite a los jóvenes culminar sus estudios secundarios, en un centro de educación básica alternativa (Ceba) y a la vez formarse un módulo de capacitación en el Senati. 

Jack Pérez dejó la secundaria y vendía comida para apoyar a sus hermanos. Gracias al Pronabec retornó a las aulas y dentro de poco culminará sus estudios de Soporte y Mantenimiento de Equipos de Cómputo en Senati 

Jack Jois Pérez Noa (21) es un becario que busca ser exitoso. Su deseo es apoyar a sus hermanos menores y a su madre. Gracias a la Beca Doble Oportunidad que otorga el Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec) sus deseos se están haciendo realidad porque estudia el curso de Soporte y Mantenimiento de Equipos de Cómputo y al mismo tiempo está culminando sus estudios secundarios. 

Cursando el segundo año de educación secundaria se vio con la gran responsabilidad de apoyar en la economía de su familia, motivo por abandono los estudios y consiguió  trabajó repartiendo comida, en el distrito de Curimana, en la región Ucayali. Luego pasó tres años limpiando hoteles en diversos lugares de la ciudad. 

Sin embargo, en sus tiempos libres se dedicaba investigar por internet todo lo referente a la reparación de equipos de cómputo e informática. Su gran talento lo llevó incluso a dictar clases de computación en los telecentros que instaló la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas-Devida en su localidad. 

Su historia cambió cuando, a través de una radio local, escuchó la convocatoria de la Beca Doble Oportunidad, que permite a los jóvenes culminar sus estudios secundarios, en un centro de educación básica alternativa (Ceba) y a la vez formarse un módulo de capacitación en el Senati. 

“No lo pensé dos veces, además mi madre me pidió que postulará,  porque confiaba en mí. Me emocioné tanto cuando salí seleccionado. No podía creer lo que me estaba pasando. El tiempo ha trascurrido muy rápido, en muy poco tiempo culminaré mis estudios y espero abrir un taller de reparación de computadoras en mi distrito de Curimana”, aseguró el becario. 

Una historia que tendrá final feliz gracias a la oportunidad  recibida del Gobierno y a la voluntad de superación de nuestro joven becario.